Hoy voy a la pelu a que me hagan un alisado "definitivo". Eso quiere decir 3 horas de quedarme quieta como una piedra para que no se me doble ni un pelo, con toda la cabeza alternativamente llena de diversos potingues que huelen como las puertas del infierno. En fin, todo sea por no parecer un pelocho el resto del año :) madre mía, que suerte tenía la Teniente O'Neill....
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