Me encanta andar. A veces me bajo en alguna estación de metro en la otra punta de la ciudad y vuelvo andando, solo por el placer de caminar. Y por eso, a pesar de ser una loca de los zapatos (incluyendo tacones vertiginosos), siempre llevo cosas cómodas, especialmente converse. Desde que se pusieron de moda, ya llevo unos 3 pares gastados, y las de esta temporada ya han dicho basta y piden clemencia:

Así que ayer hice un safari al centro (bajo una lluvia torrencial y con G armándose de paciencia) y me compré unas nuevas. Hace tiempo que tenía ganas de tener unas converse sin caña alta, porque me recuerdan a las que llevaba cuando era pequeña :)
Y como no puede ser que me compre unas zapatillas normales, lisas, discretas...las escogí con un estampado de mariposas (suuuuuper kawaii xDD).
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