
Ayer, en vista del calor horripilante que hacía, G y yo decidimos buscar una fuente duradera de aire acondicionado, para digerir tranquilamente la comida cual boas constrictor. Y qué mejor que una sesión de cine de "sobremesa" (en lugar de los cutre-telefilms alemanes de A3). Nos decidimos por "Los mundos de Coraline", porque leí el libro de Neil Gaiman hace dos o tres años y habíamos escuchado muy buenas críticas de la película. Además, nos encontramos con un extra inesperado (por lo menos para mi): en la entrada de la sala había un cajón lleno de gafas para ver la peli en 3D! me emocioné como una cría porque nunca he visto una peli en tres dimensiones. Y la verdad es que valió la pena. Hay escenas verdaderamente espectaculares. Por ejemplo, al principio de la película, una aguja de coser enorme sale proyectada de la pantalla y parece detenerse a pocos centímetros de nuestras caras. En conjunto, es una película maravillosamente hecha y muy entretenida (la escena del circo de ratones saltarines es una pasada! :D), y a ratos tiene un aire de desasosiego muy bien conseguido. Un extra: antes del comienzo de la película se puede ver el trailer de "Up" (la nueva película de Pixar), también en 3D.
Para contrastar con la onírica sesión de cine, al salir nos encontramos de cara con una bicicletada nudista. Memorable el tío que llevaba una bici de dos pisos (una estructura soldada encima de otra, la de arriba sin ruedas). Pero poco práctico en los semáforos, si no puedes poner el pie en el suelo (básicamente, para parar se iba agarrando a las farolas).
Y para rematar la tarde, fuimos a comprar libros "ligeros" para las vacaciones. Y (¡no sus riais!) yo acabé escogiendo "Crepúsculo" (no creo que me haga falta explicar qué es) y una novelilla de Marian Keyes ("Rachel se va de viaje"), que no es Carl Sagan, pero a mi me parece que escribe muy bien. No hace falta decir la vergüenza que pasé en caja con el primero, pero la curiosidad morbosa es lo que tiene...y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra (ñej ñej).
2 comentarios:
Un frenazo y te dejas el perineo en la barra. Precaución amigo conductor...
Muuuuuy cierto :)
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