domingo, 7 de junio de 2009

Sor citröen strikes back!



Hoy, como parte de mi programa de entrenamiento "El coche a gasolina! ese gran desconocido", mi padre (pobrico, lo que le toca hacer) y yo, nos hemos montado en nuestro vehículo japo cual dos Telma y Louise (en este caso, Luis) cualquiera, para quemar carretera sin rumbo. Sorprendentemente he podido sacar el coche de la cuesta en la que estaba aparcado sin bajar rodando marcha atrás hasta la playa y flotando hasta Génova. 1247 rotondas y 391 pelotones ciclistas después, hemos llegado a Blanes sin causar ninguna colisión múltiple o atropello de gato/paloma/patos cruzando la carretera. Aunque me han salido un par de úlceras por las ganas de parar en el arcen y hacerle el pellizco vulcano a alguno de esos "inocentes" ciclistas, que no van haciendo caballitos en medio de la continua de puro milagro (y lo dice alquien que se ha pasado la infancia con una bici pegada al culo, y hasta hace poco defendía al los ciclistas a capa y espada). A la "feliz" hora de aparcar, me he pasado unos buenos 10 minutos maniobrando y discutiendo, para luego darme cuenta de que el coche estaba perfectamente estacionado...en una parada de autobús. "Luis" ha acabado aparcando en otro sitio, más que nada para que no se nos vinieran encima las nieves del invierno intentandolo yo. Un café, y vuelta pa casa con atasco post-playero incluido, donde me ha salido bola en el gemelo de tanto darle al embrague. Conclusión: dos úlceras + gemelo izquierdo musculoso + brazo izquierdo moreno-Zaplana y la sensación de que el coche de gasolina, a pesar de todo, no es un coco. Seguiremos informando (o_o).

No hay comentarios: